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La importancia de la teoría del capital

24 Mar

Mises Daily: Monday, October 20, 2008 by Robert P. Murphy

Traducido por: Isaac Martinez

Ver articulo Original: Aqui

La importancia de la teoría del capital

Como he leído a una  infinidad de analistas, incluyendo economistas profesionales, ofrecer “soluciones” a la crisis financiera, me he convencido aun más de la importancia de la teoría del capital. Usted observa esto en la dicotomía entre la gente que sigue trazando los mercados financieros y la “economía real”, una distinción que es útil para ciertos fines, pero que en este contexto a menudo refuerza la idea de que el mercado de valores es en realidad un casino .

Cuando el “Paulson Plan”, se comenzó a debatir,  los pensadores del libre mercado quienes son muy sólidos recomendaron “la recapitalización bancaria” como la manera de solucionar las cosas. Sin embargo si nuestros problemas se derivan de un desvío de los recursos reales en el sector de la vivienda – si hay muchas y grandes casas que también fueron construidos a expensas de otros posibles usos de los ingresos – a continuación, las transferencias financieras del gobierno per-se no hará otra cosa que redistribuir las pérdidas.

Una vez que entendemos cómo nuestros problemas actuales se deben a una distorsión inducida por la FED en la estructura de capital, queda claro que la peor recomendación de la FED es recortar las tasas de interés y bombear cada vez más “liquidez”. En primer lugar fueron artificialmente baratos los créditos que alimentarón el boom inmobiliario, Greenspan llevó la tasa de referencia a un ridículo 1 por ciento – es decir, la tasa de interés era en realidad negativa, una vez que se ajusta  la inflación – y la mantuvo allí durante un año. Lo hizo con el fin de (aparentemente) obviar la necesidad de una recesión dura en la “economía real” después de la caída de las punto-com. Pero, de hecho, que sembró las semillas de nuestra crisis actual. Si Bernanke sigue inyectando cientos de miles de millones para ayudar a  los banqueros, en cinco años a partir de ahora los estadounidenses (y el resto del mundo) pueden mirar con cariño la caída  en  el 2001 que  parece ahora como un inconveniente menor.

Krugman y Cowen ridiculizan la Teoría Austriaca de la “Resaca”

En lugar de empezar desde cero, en este artículo voy a ilustrar la importancia de una sólida teoría del capital, mostrando cómo los economistas más  inteligentes – uno de los cuales es ahora un premio Nobel – cometen errores elementales en su crítica del “Austrian business cycle theory “(ABCT).  En aras de la brevedad, no voy a resumir la teoría aquí, en el enlace de arriba se puede ver mis propias exposiciones, o ir aquí para [leer] la increíble presentación en PowerPoint de Roger Garrison, o aquí para una introducción más completa. Ahora bien, suponiendo que el lector comprende la base de la historia austriaca , citemos  la reciente discusión Tyler Cowen, de Paul Krugman’s Slate critique of ABCT:

 [Paul Krugman:]

Este es el problema: Por una cuestión de simple aritmética, el gasto total en la economía es necesariamente igual al ingreso total (cada venta es una compra, y viceversa). Así que si la gente decide gastar menos en bienes de inversión, no significa eso que debe decidir gastar más en bienes de consumo – ¿lo que implica que una caída en la inversión debe ir siempre acompañada por un auge del consumo correspondiente? Y si es así ¿por qué debería haber un aumento del desempleo?

[Tyler Cowen comentarios sobre la cita anterior:]

Sin embargo pienso que el punto más eficaz se da a la inversa. ¿Por qué debería el auge ser un auge en primer lugar? Un cambio hacia los bienes de inversión, y por lo tanto una lejanía de los bienes de consumo, debe significar la caída del salario real, no el aumento de los salarios reales. En otras palabras, la teoría austriaca no genera un alto grado de comovimiento en los datos.

Estos son en realidad dos puntos de vista distintos, es decir, Cowen simplemente “invirtió” el argumento, se ha modificado ligeramente el punto. Para ayudar al lector a entender mi respuesta, permítame parafrasear (lo que yo considero que es) a Krugman e igualmente a Cowen (pero distinto) respecto a sus objeciones a la teoría de Mises y Hayek.

La historia de austriaca básica sugiere  que durante el boom artificial, la fuerza laboral  y otros recursos se canalizan hacia proyectos de inversión que no son compatibles con el nivel general de ahorro real. Tarde o temprano, la realidad asoma su fea cabeza, y los proyectos no sostenibles tienen que ser abandonados antes de completarse. Los empresarios se dan cuenta que se equivocaron terriblemente durante el auge, todos se sienten más pobres y el consumo es herido,  muchos trabajadores son despedidos hasta que la estructura de producción pueda ser configurado de nuevo a la luz de la revelación.

Ahora bien, Krugman dice que esta historia no tiene sentido. Podemos establecer que determinados productores (como los constructores) se expandieron agresivamente en un boom, y luego de repente descubren que sus clientes ya no quieren comprar sus productos (edificios de oficinas urbanas, digamos). Sin embargo, Krugman explica, que la gente en la economía tiene que gastar sus ingresos en alguna parte . Si el ingreso de  $ 10,000,000 no se va en edificios de oficinas, debe ser canalizado en conseguir entradas para el cine, o generadores eléctricos, o copias de libro de Peter Schiff . Así que no es en absoluto obvio, concluye Krugman, ¿por qué el desempleo masivo debe acompañar el inicio de la “resaca” en la borrachera del crédito?. Los puestos de trabajo destruidos en  las etapas  del “orden superior” (en la jerga de los Austriacos) deberían de ser compensadas por empleos recién creados en las etapas de orden inferior.

La objeción de Tyler Cowen es similar, pero como he dicho, no es lo mismo. Cowen quiere saber por qué la gente deberían de sentirse ricos durante el auge inducido por la FED, como alegan los austríacos. De hecho, ya que los trabajadores y los materiales se desplazan en la producción de bienes de orden superior como remolques de tractor y los conos de color naranja de los conductores en la carretera, la realidad de la escasez implica que debería de haber menos bienes de consumo (televisores, cenas de filete, automóviles deportivos) que son arrancados cuando el boom comienza. Si se producen menos bienes de consumo, a continuación, el ingreso real per cápita tiene que caer, que a su vez es lo contrario de lo que afirman los austriacos.

He hecho todo lo posible para parafrasear lo que entendiendo de los puntos de vista de  Krugman y Cowen. Debo confesar que, incluso mientras escribía  lo anterior, el non-sequitur en cada objeción saltó hacia mí. Para Krugman, su argumento se basa en una concepción estática de los ingresos y gastos. Sólo con la tautología de contabilidad – sin indexación al tiempo – Krugman también podría argumentar que el ingreso real puede no cambiar en una economía, aun cuando el gobierno anuncie que el 10% de los trabajadores  más productivos en cada empresa sean fusilados. (Después de todo, los ingresos totales todavía serían igual a los gastos totales.)

En cuanto a Cowen, parece asumir que “los ingresos reales” son  equivalentes al “consumo real”. No sé qué decir, excepto, “No, no lo es.” Si un trabajador obtiene un trabajo en una mina de plata y se le paga en onzas de plata que guarda en su sótano, puede tener altos ” salarios reales”, aunque su consumo sea muy bajo. Para ser justos, Cowen disparó lo anterior en su blog, no en un artículo de una revista arbitrada, me gustaría ver una colección de las cosas más tontas que he dicho alguna vez en mi blog . Así que vamos a asumir que él quería decir que el ABCT espera que el consumo real (no el ingreso) caiga durante el período de auge. El punto de Cowen es [mencionar que la teoría austriaca] no coincide con los datos. Durante el boom, vemos una mayor inversión en nuevos (y más “roundabout” en la jerga Austriaca) proyectos, y vemos a los trabajadores ser mejor pagados y por lo tanto, comprar más bienes de consumo. Pero de ser esto posible, Cowen pregunta, ¿como sostienen  los austríacos, que durante el auge, los recursos se apartaron de los bienes de consumo (como el iPhone) y en su lugar se dedican a la producción de bienes de inversión (como remolques de tractor)? En la siguiente sección vamos a ver lo que está pasando por alto Cowen.

Un modelo de sushi de Consumo de Capital

Fuera de lo que eh señalado como fallas básicas en los argumentos de Krugman y Cowen (Otros Austriacos han respondido a Krugman en el pasado. Véanse las respuestas de la Garrison  y Cochran) en general, todos están ignorando la importancia del consumo de capital. Por ello, es necesario comprender la teoría del capital, elaborada por primera vez por Carl Menger y Eugen Böhm-Bawerk, a fin de entender que demonios pasó con  la economía de EE.UU. Cualquier cabeza parlante en la CNBC que no entiende el consumo de capital va a dar horribles recomendaciones de política.  

Al pensar en este artículo, yo iba y venía. He decidido que debo explicar un “modelo” de complejidad intermedia, porque si simplifico demasiado, realmente no puede hacer click con el lector, pero si voy por la borda con ello, nadie en su sano juicio terminaría el artículo. Sin más preámbulos, vamos a examinar la economía de la isla hipotética compuesta por 100 personas, donde el bien de consumo sólo son rollos de sushi.

La isla comienza con un equilibrio inicial que es indefinidamente sostenible. Todos los días, una fila de  25 personas utilizan sus  botes de remo y redes  de pescar para la captura de peces. Otros 25 isleños van a los arrozales para recoger el arroz. Además, otras 25 personas toman el arroz y el pescado (recogidos durante el día anterior, por supuesto) y hacen  tentadores rollos de sushi. Por último, los 25 isleños restantes dedican sus días al mantenimiento de los barcos y las redes. De esta manera, cada día hay un total de (digamos) 500 rollos de sushi producidos, permitiendo que cada isleño coma 5 rollos de sushi por día, día tras día. No es una mala vida, de verdad, sobre todo si tenemos en cuenta la vista al mar y la ausencia de Jim Cramer.

Pero, por desgracia, un día Paul Krugman naufraga en la playa. Tras ser reanimado, revisa la humilde economía y empieza a asesorar a los isleños sobre cómo mejorar su nivel de vida a los estándares americanos. Les muestra un motor (aún lleno de gas) de su naufragio, y ellos son intrigados. Siendo inexpertos en economía, encuentran sus argumentos irresistibles y consienten en seguir sus recomendaciones.

Por lo tanto, la implementación original y sostenible de los trabajadores de la isla se ve alterada. Bajo el plan de Krugman para la prosperidad, 30 isleños toman los barcos (uno con un motor) y las redes para atrapar peces. 30 reúnen el arroz de los arrozales. Otros 30 utilizan el pescado y el arroz para hacer rollos de sushi. En un nuevo giro, 5 de los isleños recorren la isla recogiendo los materiales necesarios para mantener el motor, después de todo, cada día se quema la gasolina y el petróleo se hace más sucio. Pero, por supuesto, todo esto deja a cinco isleños el mantenimiento de los barcos y redes, que lo siguen haciendo todos los días. (Si el lector es curioso, Krugman no trabaja en la producción de sushi. Pasa sus días en una hamaca, escribiendo ensayos que culpan de la pobreza de los isleños a la mezquindad de los cocoteros.)

Desde hace unos meses, los isleños están convencidos de que el premio Nobel de rostro pálido es un genio. Cada día, 606 rollos de sushi se producen, lo que significa que todo el mundo (incluyendo Krugman) llega a comer 6 rollos por día, en lugar de los 5 rollos por día a la que estaban acostumbrados. Los isleños creen que este aumento se debe al uso del motor, pero en realidad es principalmente debido a la reorganización de las tareas. Antes, sólo 25 personas se dedicaron a la pesca, la recolección del arroz, y la preparación de sushi. Pero ahora, 30 personas se dedican a cada una de estas áreas.

Así que incluso sin el motor, la producción diaria total de sushi se ha incrementado en un 20%, suponiendo que los isleños eran igualmente buenos en los diferentes trabajos, y que había un montón de peces y arroz proporcionados por la naturaleza. (De hecho, la contribución del motor era realmente sólode 6 rollos adicionales necesarios para alimentar a Krugman.)

Pero, por desgracia, con el tiempo la reducción en el mantenimiento de la embarcación y la red comienza a afectar la producción. Con sólo 5 isleños dedicados a esta tarea, en lugar de los 25 originales, algo tiene que ceder. Las redes se desgastan cada vez más en el tiempo, y los barcos desarrollan pequeñas fugas. Esto significa que los 30 pescadores no regresan cada día con una mayor cantidad de peces, debido a que su equipo no es tan bueno como solía ser. Los 30 isleños que hacen sushi están en un apuro, porque ahora tienen un desequilibrio entre el arroz y el pescado. Empiezan a hacer trampa, poniendo pequeñas piezas de pescado en cada rollo. Los isleños siguen con sus 6 rollos por día, pero ahora cada rollo tiene menos peces en él. Los isleños están furiosos – a excepción de aquellos que son rechazados por la idea de la ingestión de pescado crudo.

Siendo un economista de formación, Krugman sabe qué hacer. Él sugiere que dos de los trabajadores de arroz y dos de los cocineros de sushi cambien y  ayuden a los pescadores. Ahora, con 34 trabajadores, los isleños son capaces de capturar casi todo el pescado por día como lo fueron en los meses anteriores, a pesar de que ahora están utilizando las redes rotas y barcos en ruinas. Krugman – que es muy bueno con los números –  sólo trasladó a los trabajadores lo suficiente como para que el pescado capturado por los 34 isleños corresponda perfectamente con el arroz recogido  por los restantes 28 isleños que van a los campos todos los días. Con esta cantidad de pescado y arroz, los 28 isleños cocineros son capaces de producir 556 rollos de sushi por día. Esto permite que cada uno consuma 5 rollos y medio al día, con un rollo de bonificación de sobra para Krugman.

Los isleños están consternados. Cuando por primera vez siguieron  el consejo de Krugman, el consumo aumentó de 5 a 6 rollos por día. Luego, cuando las cosas parecían empeorar, Krugman logró solucionar la descoordinación, pero aún así, el consumo se redujo a 5,5 rollos por día. Krugman les recordó que 5.5 era mejor que 5. Él finalmente consiguió que la muchedumbre se dispersara hablando “de funciones de producción de Cobb-Douglas” y dibujando curvas  IS – LM en la arena.

Como este es un website amigable, detendremos nuestra historia aquí. Huelga decir que, en algún momento los 5 isleños dedicados al mantenimiento de los botes deciden reducir sus pérdidas. En lugar de tratar de mantener la flota original de barcos y la colección original de redes con sólo 5 trabajadores en lugar de 25,  centran sus esfuerzos en mejorar el  20% de los barcos y redes, y mantenerlos en buena forma. En ese momento, será físicamente imposible para los isleños sostener su producción diaria de sushi. En orden justo para regresar a su nivel original, sostenible, de 5 rollos de sushi por persona al día, los isleños tendrán que sufrir un período de privación donde muchos de ellos se dedican al mantenimiento de los barcos. (Sólo podemos esperar que el profesor Krugman haya sido rescatado por los suecos en ese momento.)

Las 5 personas que buscan modos de sintetizar gasolina y petróleo de motor tendrán que abandonar aquella tarea porque nunca fue apropiado para la estructura de capital primitiva de los isleños. Los isleños desecharán por supuesto el motor traído a la isla por Krugman una vez que esto se queda sin el gas.

Finalmente, predecimos que durante el período de transición, algunos isleños no tendrán nada para hacer. Después de todo, habrá ya un máximo necesario para la captura de peces con los barcos utilizables  y las redes, y habrá ya número correspondiente de isleños dedicados a la recolección de arroz y producción de sushi, considerando la pequeña cogida diaria del pescado.

No habría ninguna razón en la adición de isleños extra al barco y la producción neta, porque entonces  terminarían por construir más de lo que podría ser sostenible en el largo plazo. Por lo tanto, los ancianos giran 10 personas todos los días, se les permite perder el tiempo. Podrían, por supuesto, ir a tratar de pescar con sus propias manos, o ir a recoger el arroz que sería  consumido a costa de hemorroides, pero todo el mundo decide que esto es una pérdida de tiempo. Considerando la realidad, se decide que durante la transición, 10 personas consigan el día libre, aunque cada uno tenga hambre. Eso es lo malo del consejo de Krugman.

Conclusión

Como nuestra  historia simple muestra, en una moderna economía los trabajadores hacen  uso de bienes de capital para aumentar su fuerza de trabajo y para transformar los regalos de la naturaleza en bienes de consumo. Debido a la estructura temporal de la producción, es posible aumentar temporalmente el consumo de todo el mundo, pero sólo a costa de mantener bienes de capital (los botes y las redes), “consumidos”. En algún punto el conjunto de  técnicas, y ninguna política “de estímulo” puede evitar una fuerte caída en el consumo.

Aunque la historia de la economía de sushi era simplista, espero que ilustre las características esenciales de un ciclo de auge y caída. Cuando los isleños primero ponen en práctica el consejo de Krugman, todos ellos se sienten más ricos. Después de todo, ellos realmente comen 6 rollos por día en vez de 5; no hay ninguna discusión con los resultados. Y ellos no tendrían ninguna razón para sospechar una reestructuración insostenible: después de todo, están utilizando un nuevo motor fuera de borda. Esto es análogo a los argumentos sobre la “Nueva Economía” durante el boom de las punto-com, o la confianza depositada en los nuevos instrumentos financieros utilizados durante el auge de la vivienda. Durante cada auge, la gente siempre puede pensar  que “esta vez será diferente”.

En la economía del sushi, esta prosperidad inicial era ilusoria. Aunque en efecto hubiera las ventajas de la nueva tecnología,  la mayor parte del consumo adicional estaba financiando a través del consumo de capital, es decir, al permitir que los barcos y las redes se deteriorasen. Esto es análoga al consumo de los estadounidenses “una cantidad masiva de bienes de consumo importados durante el auge de la vivienda, debido a que erróneamente pensaron que el aumento de valor de la vivienda se compensaría con creces. En otras palabras, si los estadounidenses se  habrían dado cuenta que sus tenencias de bienes raíces se desplomarían en pocos años, no hubieran consumido casi la misma cantidad. Ellos consumían el capital sin darse cuenta, al igual que los isleños no se dieron cuenta que su consumo de sushi extra fue financiada en gran parte por el abandono de sus barcos y redes.

Note también que este aspecto de la historia contesta la objeción de Cowen: la gente consume más durante el boom – es decir, los aldeanos comen más sushi por día – incluso mientras que los nuevos, proyectos de inversión sostenibles se han iniciado. (En nuestra economía del sushi, el proyecto no sostenible buscaba la gasolina para el moderno motor fuera de borda.)  Cowen tiene razón, un alargamiento sostenible de la estructura de capital requiere inicialmente de una reducción en el consumo, lo que sucede es que los inversionistas se abstienen e invierten sus ahorros en los nuevos proyectos. Pero durante un boom inducida por el banco central, no ha habido un ahorro real para financiar las nuevas inversiones. Es por eso que el boom es insostenible, pero también explica por qué el consumo aumenta al mismo tiempo. Es cierto que esto es imposible en el largo plazo, pero en el corto plazo es posible aumentar la inversión en nuevos proyectos, y aumentar el consumo al mismo tiempo. Lo que usted hace es abandonar  el mantenimiento en bienes intermedios críticos, al igual que nuestros isleños fueron capaces de lograr la hazaña unos meses. Una economía moderna es muy compleja, y puede tomar unos años antes que una estructura insostenible que sea reconocido como tal.

Por último, nuestra economía del sushi mostró por qué aumenta el desempleo durante la recesión. A la gente no le gusta trabajar; ellos prefieren holgazanear. Para que valga la pena renunciar a unas vacaciones placenteras, las recompensas del trabajo tiene que ser lo suficientemente altas. Durante el período “de recesión”, cuando los isleños tuvieron que reducir la salida en búsqueda de pescado, arroz, y rollo del sushi, no había 100 puestos laborales. En nuestra historia, estipulamos que sólo 90 personas podrían ser útilmente integradas en la estructura de producción, al menos hasta que la flota de barcos y el suministro de redes comiencen a ser restaurados, permitiendo a más isleños “desempleados” tener otra vez algo útil por hacer.

En el mundo real, esto también sucede: durante la recesión tras el periodo de auge artificial, los recursos que se recolocan; determinados proyectos deben ser abandonadas (como la caza de la gasolina en la economía del sushi), y los bienes intermedios críticos (como barcos y redes) deben ser reemplazados, ya que fueron ignorados durante el auge. Se necesita tiempo para qué  todos los millones-y-cada uno de los diferentes tipos de materiales, herramientas y equipos sean provistos  a fin de reanudar el crecimiento normal. Durante esa transición, la contribución del trabajo de algunas personas es tan bajo que no vale la pena contratarlos (especialmente con las leyes de salario mínimo y otras regulaciones).

El defecto elemental en la objeción de Krugman es que él hace caso omiso de la estructura temporal de la producción. Cuando los trabajadores son despedidos en las industrias que producen bienes de inversión, ellos simplemente  no pueden  arrancar  los televisores y las cenas de filete. Esto se debe a que la producción de televisores y cenas de filete se basan en los bienes de capital que deben haber sido producidos ya. En nuestra economía del sushi, los isleños desempleados no pueden saltar a producir  sushi, porque no había aún suficientes peces. Y no podían saltar a la pesca, porque no había suficientes botes y redes para que sus esfuerzos valgan la pena. Y, por último, no podían entrar en la  producción y mantenimiento de barcos, porque ya había suficiente isleños que trabajan en esa área para restaurar la flota y la recogida de las redes a su nivel sostenible duradero.

La gente en la escuela de posgrado a veces me pregunta por qué me molesté con una escuela “obsoleta” del pensamiento. No se molestan en citar el subjetivismo, la teoría monetaria, o incluso el espíritu empresarial, aunque esas son todas las áreas donde la escuela austríaca es superior a la corriente neoclásica. ¡No!, yo siempre digo: “Su teoría del capital y la teoría del ciclo económico son los mejores que he encontrado.” Nuestra crisis económica actual – y el hecho de que los laureados Nobel no entienden lo que está pasando – demuestra que elegí sabiamente.

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